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Accidentes físicos
Caídas, golpes y atrapamientos siguen siendo la principal causa de lesiones en sectores como la construcción, manufactura y logística.
Un llamado global para construir entornos laborales seguros, saludables y sostenibles donde ningún trabajador pierda la vida por causas prevenibles.
El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo se celebra el 28 de abril desde 2003, por iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el propósito de concientizar sobre la magnitud y las consecuencias de los accidentes, lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo.
Cada año se escoge un tema central que orienta la reflexión y la acción. El objetivo es impulsar una cultura preventiva en todos los sectores productivos, reconociendo que la seguridad laboral no es un privilegio, sino un derecho fundamental de cada persona trabajadora.
La Organización Internacional del Trabajo estima que las pérdidas económicas derivadas de accidentes y enfermedades laborales representan cerca del 4% del PIB mundial cada año, sin contar el impacto humano incalculable en familias y comunidades.
El trabajo seguro es la base de una sociedad justa. Ningún empleo merece ponerse por encima de la vida o la salud de quien lo desempeña.
Las condiciones laborales modernas generan riesgos físicos, psicosociales y ambientales que requieren atención urgente.
Caídas, golpes y atrapamientos siguen siendo la principal causa de lesiones en sectores como la construcción, manufactura y logística.
El estrés laboral crónico, el burnout y el acoso en el trabajo afectan la salud mental de millones de trabajadores en todo el mundo.
El contacto con sustancias tóxicas, polvos, gases y agentes cancerígenos genera enfermedades respiratorias y oncológicas de largo plazo.
El cambio climático expone a trabajadores agrícolas, de la construcción y otros sectores a temperaturas peligrosas, generando golpes de calor y fatigas severas.
La pandemia de COVID-19 transformó radicalmente las condiciones de trabajo en todos los sectores. Expuso las debilidades de los sistemas de protección laboral y puso en primer plano la necesidad de contar con protocolos de bioseguridad robustos y adaptables.
El trabajo remoto masivo generó nuevos riesgos ergonómicos y psicosociales, mientras que los trabajadores esenciales enfrentaron una exposición sin precedentes. La recuperación ha implicado repensar desde cero los estándares de seguridad e higiene ocupacional.
Hoy, las organizaciones trabajan en marcos integrados que combinan la prevención de riesgos tradicionales con las lecciones aprendidas durante la emergencia sanitaria global.
Empleadores, trabajadores y estados comparten la responsabilidad de construir entornos laborales sanos.
Identificar, analizar y controlar los peligros del entorno de trabajo de forma periódica y documentada
Formar a todos los empleados en protocolos de emergencia, uso de EPP y reporte de incidentes
Fomentar que los trabajadores reporten condiciones inseguras sin temor a represalias o sanciones
Adaptar las condiciones físicas del trabajo para prevenir lesiones músculo-esqueléticas y fatiga crónica
Implementar programas de apoyo psicológico, manejo del estrés y equilibrio trabajo-vida personal
Adoptar marcos normativos como la ISO 45001 para una gestión sistemática e integrada de la seguridad
Fundada en 1919 · Agencia especializada de la ONU
La OIT es la agencia de las Naciones Unidas responsable de establecer normas internacionales del trabajo, promover oportunidades de empleo decente y mejorar la protección social. Desde 2003, lidera globalmente la conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo.
La OIT trabaja con gobiernos, empleadores y trabajadores para desarrollar políticas, programas y normas que promuevan el trabajo decente para todos. Su Convenio sobre Seguridad y Salud en el Trabajo establece el marco fundamental de protección que los estados miembros deben garantizar.
Es fundamental que los estados ratifiquen y apliquen los convenios internacionales de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo, garantizando que cada lugar de trabajo sea un espacio de desarrollo, no de riesgo para la vida y la dignidad humana.
Este día es una oportunidad para que gobiernos, empresas y trabajadores renueven su compromiso con la prevención. Cada accidente laboral es prevenible. Cada vida que se pierde en el trabajo es una falla colectiva que podemos y debemos evitar.
Un llamado global para construir entornos laborales seguros, saludables y sostenibles donde ningún trabajador pierda la vida por causas prevenibles.
El Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo se celebra el 28 de abril desde 2003, por iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el propósito de concientizar sobre la magnitud y las consecuencias de los accidentes, lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo.
Cada año se escoge un tema central que orienta la reflexión y la acción. El objetivo es impulsar una cultura preventiva en todos los sectores productivos, reconociendo que la seguridad laboral no es un privilegio, sino un derecho fundamental de cada persona trabajadora.
La Organización Internacional del Trabajo estima que las pérdidas económicas derivadas de accidentes y enfermedades laborales representan cerca del 4% del PIB mundial cada año, sin contar el impacto humano incalculable en familias y comunidades.
El trabajo seguro es la base de una sociedad justa. Ningún empleo merece ponerse por encima de la vida o la salud de quien lo desempeña.
Las condiciones laborales modernas generan riesgos físicos, psicosociales y ambientales que requieren atención urgente.
Caídas, golpes y atrapamientos siguen siendo la principal causa de lesiones en sectores como la construcción, manufactura y logística.
El estrés laboral crónico, el burnout y el acoso en el trabajo afectan la salud mental de millones de trabajadores en todo el mundo.
El contacto con sustancias tóxicas, polvos, gases y agentes cancerígenos genera enfermedades respiratorias y oncológicas de largo plazo.
El cambio climático expone a trabajadores agrícolas, de la construcción y otros sectores a temperaturas peligrosas, generando golpes de calor y fatigas severas.
La pandemia de COVID-19 transformó radicalmente las condiciones de trabajo en todos los sectores. Expuso las debilidades de los sistemas de protección laboral y puso en primer plano la necesidad de contar con protocolos de bioseguridad robustos y adaptables.
El trabajo remoto masivo generó nuevos riesgos ergonómicos y psicosociales, mientras que los trabajadores esenciales enfrentaron una exposición sin precedentes. La recuperación ha implicado repensar desde cero los estándares de seguridad e higiene ocupacional.
Hoy, las organizaciones trabajan en marcos integrados que combinan la prevención de riesgos tradicionales con las lecciones aprendidas durante la emergencia sanitaria global.
Empleadores, trabajadores y estados comparten la responsabilidad de construir entornos laborales sanos.
Identificar, analizar y controlar los peligros del entorno de trabajo de forma periódica y documentada
Formar a todos los empleados en protocolos de emergencia, uso de EPP y reporte de incidentes
Fomentar que los trabajadores reporten condiciones inseguras sin temor a represalias o sanciones
Adaptar las condiciones físicas del trabajo para prevenir lesiones músculo-esqueléticas y fatiga crónica
Implementar programas de apoyo psicológico, manejo del estrés y equilibrio trabajo-vida personal
Adoptar marcos normativos como la ISO 45001 para una gestión sistemática e integrada de la seguridad
Fundada en 1919 · Agencia especializada de la ONU
La OIT es la agencia de las Naciones Unidas responsable de establecer normas internacionales del trabajo, promover oportunidades de empleo decente y mejorar la protección social. Desde 2003, lidera globalmente la conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo.
La OIT trabaja con gobiernos, empleadores y trabajadores para desarrollar políticas, programas y normas que promuevan el trabajo decente para todos. Su Convenio sobre Seguridad y Salud en el Trabajo establece el marco fundamental de protección que los estados miembros deben garantizar.
Es fundamental que los estados ratifiquen y apliquen los convenios internacionales de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo, garantizando que cada lugar de trabajo sea un espacio de desarrollo, no de riesgo para la vida y la dignidad humana.
Este día es una oportunidad para que gobiernos, empresas y trabajadores renueven su compromiso con la prevención. Cada accidente laboral es prevenible. Cada vida que se pierde en el trabajo es una falla colectiva que podemos y debemos evitar.